historias-6

Un califa insensible

Hace tiempos un califa insensible prohibió a sus súbditos dar limosna bajo pena de cortar las manos al infractor. La gente atemorizada dejó de hacer caridad, pero, cierto día, una buena mujer se compadeció de un papá hambriento y le dio dos panes para él y sus hijos. El califa ordenó que le cortaran las manos y la dejaran en medio del bosque con el único niño que tenía. La mujer anduvo desesperada hasta que encontró un río torrentoso y se dispuso a sacar agua para calmar su sed y la de su hijo.

 Pero el niño cayó al agua, la corriente lo arrastró y la buena mujer, en lugar de maldecir, se puso a orar en medio del llanto. De improviso aparecieron dos caminantes que se acercaron y le dijeron: ¿quieres tener a tu hijo contigo? Ella asintió y súbitamente el hijo estaba sano y salvo a su lado. ¿Quieres tener tus manos? Ella dijo que sí y quedó estupefacta cuando las sintió de nuevo. Somos dos ángeles, le dijeron antes de desaparecer, sigue haciendo el bien y recibe esta recompensa divina por ser tan compasiva.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *