historias-9

La sabiduría de la paciencia

Según un proverbio turco “la paciencia es la llave del paraíso”, o sea de la felicidad y la paz interior. Paciencia es la suma de aceptación y fortaleza para afrontar los obstáculos y saber esperar. Paciencia es entender con serenidad que el mundo y los demás tienen su propio ritmo. La verdad es que sólo eres paciente con los demás cuando eres paciente contigo mismo. La paciencia es una virtud dorada que crece en el contacto con Dios, la espiritualidad y un estado superior de consciencia. Cuando eres paciente te evitas muchos conflictos, no te alteras o te controlas antes de explotar. Sé paciente como el agricultor que ara la tierra, siembra, riega, abona, poda y sabe esperar. Dios es paciente contigo, no te juzga, te acepta como eres y te perdona siempre. Ámalo y aprende. Todos los días te hace bien aplicar en la vida de pareja, en el hogar y en el trabajo las palabras de una famosa canción de los Beatles: Let it be. Así practicas la paciencia y la aceptación, tan valiosas en épocas críticas.

Te evitas muchos dolores innecesarios cuando aterrizas tus expectativas y borras el “deber ser”. Entonces no te sientes ofendido cuando los otros no hacen lo que tú esperas y no son como tú crees que “deben ser”. En efecto, sufres no por lo que “te hacen”, sufres por tus expectativas. Let it be, no es indiferencia, es realismo, es dejar ser a los demás y respetar su libre albedrío. Let it be es huir de un perfeccionismo estresante porque lo perfecto sólo está en tu imaginación. Un bosque perfecto no tendría barro, ni basura, ni huecos, ni bichos. ¿Existe? No, y nunca existirá. La perfección no existe. Ni padre, amigo, pareja o hermano perfecto. Es un concepto creado por la mente humana, pura ficción. Para un pez, el mar perfecto sería sin depredadores ¿existe? No, solo a nivel mental. Jamás va existir. Por eso el pez disfruta de la realidad y no se frustra si el mar no es como desea.

Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de “cómo deberían actuar las personas y Dios las que te hieren, ideas que están en tu inconsciente. Acepta que la mayoría de las personas nunca van a cuadrar con las expectativas irreales que tienes. La gente, las situaciones, las cosas y el destino no te fallan, son tus expectativas. Un engaño sutil, fuente de mucho dolor. Para no sufrir repite cien veces: “Crearme expectativas me hace sufrir mucho”. Las ofensas nacen de querer imponer tu punto de vista a otro y pretender guiar su vida. Si le dices lo que “debe hacer” y te dice “no”, creas resentimientos por partida doble. 1 Te sientes ofendido porque no hizo lo que querías. 2 El otro se ofende porque no lo aceptaste como es. Cada persona tiene derecho a guiar su vida como le plazca y aprenderá de sus errores por sí misma. En lenguaje criollo let it be es “deje así”. Sé paciente, acepta la realidad y cambia con amor lo que puedas.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *