historias-17

El juicio final

Es bien curiosa esta historia de Miguel Ángel cuando pintaba el Juicio Final en la Capilla Sixtina. Se cuenta que un monseñor cercano al Papa comentó desfavorablemente la obra del artista.

 Miguel Ángel se enteró y lo pintó en el infierno con una serpiente enrollada al cuerpo. El tal monseñor, llamado Blas de Cesena, pidió al Pontífice que hiciera borrar esa escena y éste le preguntó: ¿Dónde te puso?  Y cuando el otro le dijo que, en el infierno, el Papa anotó: no puedo ayudarte, tú sabes que del infierno nadie sale.

 Sea verdad o leyenda, la figura se ve en la pintura y quizás está allí como un recordatorio para aquellos que sólo saben criticar. Personas ricas en resabios y pobres en alegría, cerradas a la admiración y abiertas a la maledicencia. Ojalá descubran las ganancias del elogio y gasten sus energías en construir, no en destruir.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *